Grasas y estilo de vida: una pieza dentro del rompecabezas de la salud
Durante muchos años se pensó que cuidar la salud desde la alimentación significaba restringir, reducir o limitar; en ese contexto, las grasas quedaron frecuentemente en el centro de las restricciones.
Hoy la evidencia respalda que actuar desde la culpa no favorece una relación sana con la comida ni con el cuerpo. Propiciar salud desde la alimentación tiene que ver con brindar los nutrientes necesarios, y ahí las grasas son pieza clave: aportan energía, ayudan a absorber vitaminas, contribuyen a la estructura de nuestras células y más. Priorizar su calidad, consumirlas en cantidades apropiadas y entenderlas como parte de un patrón alimentario equilibrado es indispensable.
