Normalmente usamos aceites o diferentes margarinas para sofreír, hornear o preparar un aderezo y pocas veces nos detenemos a pensar cuál es el más adecuado para cada preparación.
Sin embargo, la temperatura, el tiempo de cocción y hasta la forma en que almacenamos el aceite y las diferentes margarinas pueden influir en el sabor de los alimentos y en la calidad de las grasas que finalmente forman parte de nuestra alimentación.
Desde el punto de vista nutricional, hoy sabemos que no solo importa la cantidad de grasa que consumimos, sino también su calidad.
De hecho, cuando los investigadores evalúan la calidad de la alimentación, dar prioridad a las grasas insaturadas (mayoritarias en los aceites vegetales) se considera una decisión favorable.
Vamos un paso más allá…, un estudio que analizó la alimentación y la salud del corazón en más de 200 países encontró que, en nuestra región, consumir pocas grasas insaturadas (omega-6) ocupó el quinto lugar entre 13 factores de la alimentación más relacionados con la enfermedad del corazón.
Y hay algo más interesante, el bajo consumo de grasas omega-6 no fue el único aspecto relacionado con las grasas que apareció entre los principales hallazgos, también se destacaron el bajo consumo de nueces y semillas, el bajo consumo de omega-3 de origen marino (pescados) y una alta ingesta de grasas trans. Es decir, las otras piezas del rompecabezas de la calidad de la grasa en la alimentación global de la persona.
Elegir el aceite más acertado es importante
No todos cocinamos de la misma manera, podemos de cambiar de aceites o probar diferentes margarinas que se adapten a nuestro gusto, esta tabla puede ser útil considerar:
Cuidar la calidad del aceite es indispensable, ¿cómo?
La calidad de un aceite y de las diferentes margarinas también se construye desde su producción: depende de las materias primas, del proceso y de los controles que permiten conservar adecuadamente sus características durante la vida útil indicada.
Por eso, una fecha de vencimiento lejana no constituye, por sí sola, una garantía de mayor calidad. Lo importante es que la duración declarada esté respaldada mediante análisis de estabilidad y controles de calidad, como sí ocurre con las diferentes margarinas de Numar.
Una vez en casa, toma en cuenta lo siguiente para conservarlo en buenas condiciones:
Ahora bien, si el aceite tiene olor rancio, cambió mucho de color o desprende humo rápido al calentarlo, es mejor reemplazarlo.
La calidad de la alimentación depende del conjunto de elecciones alimentarias. Elegir el aceite adecuado para cada preparación, utilizarlo correctamente y acompañarlo de una alimentación rica en frutas, vegetales, leguminosas, granos integrales, pescado y nueces entre otros alimentos nutritivos, son pequeños hábitos que, con el tiempo, pueden marcar una gran diferencia para la salud.
Descubra con qué diferentes margarinas de Numar puede acompañar tus recetas del día a día.